Y ALGO MÁS

Las emociones influyen en nuestros recuerdos

Recordamos mejor los eventos emocionales. Fuente: Ciencia Today

Los seres humanos estamos constantemente captando información sobre nuestro entorno. Ya sea en pequeños o grandes detalles, constantemente procesamos información. Se ha visto que las emociones influyen en la forma en la que se crean los recuerdos.

Normalmente, la mayoría de las cosas que vivimos a diario no tienen por qué ser recordadas. Por ejemplo, si quedaste con tu amigo para comer hace dos semanas, lo normal sería que no hubiera necesidad de recordar qué pediste para comer. Sin embargo, el cerebro tienen una notable capacidad para almacenar información que parece intrascendente en un determinado momento.

Si por ejemplo tu amigo te llama para contarte que tras la comida empezó a sentirse mal y que probablemente le sentó mal algo de lo que comisteis juntos. De repente, todos los detalles de la comida se vuelven eventos relevantes para tu cerebro. Qué restaurante era, qué pedisteis cada uno, lo que compartisteis. De repente toda esa información ya no es tan trivial.

¿Cómo pueden las emociones fortalecer memorias o recuerdos más triviales?

Teniendo en cuenta la nueva y relevante información, nuestro cerebro tiene una gran capacidad para fortalecer recuerdos más débiles. Esto apunta a una naturaleza adaptativa de la memoria humana. Durante muchos años la investigación se ha centrado en comprender cómo el cerebro almacena los recuerdos de eventos emocionalmente neutros que ganan importancia a través de la experiencia posterior.

Las emociones afectan a cómo el cerebro almacena los recuerdos. Fuente: Pixabay

Pero, ¿cómo almacena el cerebro esa información de poco valor? Ya sabíamos que recordamos mejor eventos altamente emocionales que cualquier suceso neutro. Las emociones aumentan nuestra capacidad para recordar porque tienen un efecto sobre la actividad de las regiones cerebrales implicadas en el procesamiento emocional. En concreto se ha visto que afecta a la amígdala y al núcleo estriado. Además, también tiene un efecto sobre el hipocampo, la región del cerebro implicada en la codificación de nuevas experiencias.

¿Por qué nos falla la memoria? ¿Nuestro cerebro nos engaña?

Además, las emociones también fortalecen la memoria a lo largo del tiempo, pues influyen en un proceso llamado consolidación. Las emociones fuertes pueden aumentar la memoria de acontecimientos positivos y también de los negativos. Pero y qué pasa con ciertos detalles que a priori no son emocionalmente excitantes pero que luego pueden ganar cierto significado emocional a través de nuestras experiencias.

Cuando una experiencia emocional sucede después de que se hayan formado las memorias originales ésta puede aumentar la memoria de la información neutral registrada previamente. Esto se ha demostrado en un estudio en el que los voluntarios observaron una serie de imágenes triviales de dos categorías diferentes: animales o herramientas. Después de un tiempo, los voluntarios volvieron a observar imágenes de las mismas categorías con la diferencia de que esta vez recibían una descarga eléctrica en la muñeca con cada imagen.

Las emociones mejoran la memoria de detalles menores

Por supuesto, la memoria se reforzó cuando las imágenes se combinaban con una descarga eléctrica. Pero los investigadores también comprobaron que si el voluntario había recibido una descarga cuando las imáganes eran de animales, la memoria también había reforzado las imágenes de animales que había visto en la primera ronda (sin descarga). Y lo mismo ocurrió con la categoría de las herramientas.

La memoria de los pequeños detalles puede ser mejorada por su contexto. Fuente: Pixabay

Esta claro que recordar detalles de la comida con nuestro amigo después de descubrir que podrían haberte intoxicado se vuelve una experiencia negativa y aumenta la memoria selectiva para toda la información que estuviera relacionada con la comida que parecía trivial cuando la experimentamos originalmente.

Recuerda: Realmente es mejor tener mala memoria

Utilizamos nuestra memoria no sólo para recordar el pasado, sino para guiar nuestras decisiones en el futuro. Las emociones nos ayudan a recordar información importante para determinar nuestras próximas decisiones. Aunque sin la capacidad para fortalecer experiencias pasadas aparentemente triviales con nueva información importante, podríamos terminar perdiendo futuras recompensas o peor, repitiendo los mismos errores. Si quieres saber más, puedes entrar en nuestra sección de curiosidades.

Comentarios
To Top