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Lo que dicen tus emojis de ti, según los psicólogos

Fuente: Pixabay

Autores originales: Linda Kaye, Wall Helen y Stephanie Malone. Cuando agregas una cara sonriente al final de un mensaje estás diciendo más de lo que crees. Los emoticonos, esas caras formadas a partir de signos de puntuación tales como :-), o los emojis, las imágenes como esta 😀, se usan habitualmente en las comunicaciones entre teléfonos móviles, los mensajes a través de internet, o las redes sociales. Ayudan al destinatario a entender un mensaje potencialmente ambiguo, ya que refuerzan la emoción de lo que estás diciendo o pueden representar tus sentimientos rápidamente con un solo carácter. Pero resulta que no todo el mundo los usa, o los interpreta, de la misma manera.

Así que las autoras se plantearon descubrir cómo el uso de estos símbolos influye en la forma en la que nos perciben los demás. ¿Los diferentes tipos de personas utilizan los emoticonos para un propósito en particular, como la gestión de su imagen, por ejemplo? Si es así, ¿qué factores psicológicos están asociados a estas acciones? Para ello, le preguntaron a un grupo de estudiantes que completaran cuestionarios acerca de sí mismos y luego estudiaron su comunicación textual.

Las preguntas abarcaron opiniones de los estudiantes sobre su personalidad, autoestima, ansiedad social y autopresentación (lo preocupados que estaban sobre qué pensaban de ellos otras personas). También les preguntaron acerca de la cantidad de emoticonos que utilizan y por qué los usan para los mensajes de texto, los correos electrónicos y Facebook. A continuación, sacaron imágenes de sus perfiles de Facebook y grabaron una conversación de 10 minutos que tenían con otro estudiante desconocido a través de Facebook Messenger.

Se encontró que aquellas personas que se habían clasificado a sí mismas como aceptables (agradables, simpáticas…) eran más propensas a usar emoticonos en las redes sociales. También se encontró que los que estaban menos preocupados sobre lo que los demás pensaban de ellos, fueron más propensos a utilizar emoticonos tristes.

Espejo para el mundo real

Parece ser que la gente utiliza diferentes iconos gestuales de forma diferente en función de su personalidad. Las personas que son agradables tienden a utilizar señales sociales y emocionales en el mundo real para comunicarse con otras personas, tales como sonreír o ser alentadores. Y hasta cierto punto, esto se refleja en el mundo virtual a través del uso de las sonrisas de los emojis.

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Esto es lo que ocurre en las redes sociales como Facebook, donde los mensajes pueden tener audiencias muy amplias y donde las interacciones son más ricas y complejas que los mensajes sencillos, de tú a tú que se producen en un mensaje de texto sin formato. Podemos especular que las personas se ven a sí mismas más agradables en esos entornos virtuales y hacen un intento de transmitir esa parte de su personalidad a través de los emoticonos.

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Al mismo tiempo, si tú no estás preocupado por lo que piensan de ti los demás, puede ser más cómodo mostrar todas tus emociones, incluyendo la tristeza. Y una cara triste en un mensaje puede indicar de que tu estás más preocupado por expresar tus sentimientos que no por lo que los demás puedan pensar de ti.

Otros resultados mostraron que somos más propensos a utilizar los emoticonos en unos tipos de comunicación virtual que en otros. Tal vez eso sea comprensible, los participantes consideraron inapropiados los emoticonos en un ambiente profesional, lo que probablemente explica por qué utilizan menos emoticonos en el correo electrónico que en los mensajes de texto o en las redes sociales.

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Independientemente de eso, los participantes informaron de que los emojis les parecían una forma útil de expresarse y de reducir la ambigüedad de los mensajes. Esto sugiere que los emoticonos pueden ser particularmente útiles para aquellas personas que tienen dificultades para expresar o interpretar las emociones o las intenciones sociales, mediante sólo texto.

Estos resultados las han llevado a comenzar a planificar una nueva investigación adicional para determinar si los emoticonos podrían ser beneficiosos para las personas que padecen algun trastorno del espectro autista. Estos individuos podrían luchar con la interacción social y recoger señales emocionales gracias a la claridad de los emoticonos.

A juzgar por los emoticonos

La última parte de la investigación se centró en que otros voluntarios analizaran las conversaciones que habían grabado previamente con el fin de estudiar la forma en la que otras personas nos juzgan en base al uso de los emoticonos que hacemos. Encontraron que aquellas personas que habían usado más emoticonos sonrientes, transmitían la imagen de que eran agradables, concienzudos y que estaban abiertos a nuevas experiencias.

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Pero esto realmente no siempre se corresponde a cómo las personas se ven a sí mismos. Los usuarios de emoticonos y las personas que los juzgaron, se ponían de acuerdo en el grado de extroversión de las personas. Pero esto quiere decir que aunque los emoticonos sonrientes pueden hacer que la gente parezca más agradable y concienzuda, no tiene porque coincidir con sus propias personalidades en el mundo real.

Todo esto quiere decir que la forma y la cantidad en la que usamos los emojis parece influir en la impresión que causamos sobre la gente, por lo que deberíamos ser conscientes de cómo los usamos online. Aunque se registraron ejemplos de observadores que hacían juicos positivos sobre el uso de emoticonos, puede que otro comportamiento provoque impresiones menos favorables.The Conversation

El artículo ‘Lo que dicen tus emojis de ti, según los psicólogos‘ ha sido traducido por Ciencia Today, los autores originales son Linda Kaye y Helen Wall, profesoras titulares de Psicología, Universidad de Edge Hill y Stephanie Malone, investigadora postdoctoral de la Facultad de Psicología, Universidad de Australia. Este artículo ha sido publicado originalmente en “The Conversation“. Aquí puedes leer el artículo original en inglés.

 

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